El nombre «polillas» abarca numerosas mariposas nocturnas. En edificios destacan algunas especies cuyas larvas dañan tejidos de origen animal o productos alimentarios almacenados. Diferenciar ambos grupos es imprescindible para localizar el foco y prevenir nuevas apariciones.
Polillas de la ropa y polillas de los alimentos
Las polillas de la ropa suelen pertenecer a grupos como Tineidae, cuyas larvas pueden consumir materiales que contienen queratina. Las polillas de alimentos incluyen especies de Pyralidae, que se desarrollan en determinados productos almacenados.
Los adultos voladores no suelen ser quienes producen el daño principal: en las especies plaga lo causan las larvas.
Polilla común de la ropa (Tineola bisselliella)
Es una especie asociada a lana, pieles, plumas y otros materiales de origen animal. Sus larvas prefieren zonas poco perturbadas donde pueden alimentarse y protegerse.
Los adultos son pequeños y discretos. La presencia de agujeros en prendas no permite atribuir automáticamente el daño a esta especie.
Polilla de los estuches (Tinea pellionella)
Las larvas pueden fabricar un estuche portátil con fibras y otros materiales, lo que constituye una pista útil para su identificación.
Puede afectar a textiles de origen animal y aparecer en armarios, alfombras o tejidos almacenados. La especie exacta requiere comprobar larvas o adultos.
Polilla mediterránea de la harina (Ephestia kuehniella)
Puede desarrollarse en harinas y otros productos de molienda almacenados. Sus larvas generan hilos de seda que pueden apelmazar el producto.
Es relevante en almacenes, molinos y establecimientos alimentarios. El control exige localizar partidas afectadas y revisar el sistema de almacenamiento.
Polilla india de la harina (Plodia interpunctella)
Es una especie cosmopolita asociada a alimentos secos, frutos secos, cereales, piensos y otros productos. Las larvas pueden desplazarse fuera del alimento antes de pupar.
Encontrar una larva en una pared o techo no significa que allí esté el foco: debe revisarse la despensa y los envases cercanos.
Otras polillas de productos almacenados
Existen otras especies de polillas que pueden afectar a cereales, frutos secos o materiales almacenados. Los grupos se diferencian por caracteres de adultos, larvas y daños.
No debe identificarse cualquier polilla de cocina como Plodia interpunctella sin observar rasgos diagnósticos.
Ciclo de vida: huevo, larva, pupa y adulto
Las polillas presentan metamorfosis completa. La hembra deposita huevos en lugares adecuados y las larvas se alimentan antes de pupar y transformarse en adultos.
La duración del ciclo depende de la especie, la temperatura, la humedad y la disponibilidad de alimento.
Señales de actividad en ropa y alfombras
Busca daños irregulares, restos de seda, estuches larvarios, mudas y larvas en zonas poco iluminadas. Revisa pliegues, rodapiés, armarios y tejidos almacenados.
Otros insectos, como ciertos derméstidos, también dañan materiales textiles. Una inspección debe distinguirlos antes de tratar.
Señales de actividad en despensas y almacenes
La presencia de larvas, hilos de seda, apelmazamientos o adultos en alimentos secos puede indicar actividad. Revisa envases abiertos y cerrados con cierres defectuosos.
En establecimientos alimentarios debe retirarse y gestionarse adecuadamente el producto afectado y documentar las medidas de autocontrol.
Prevención y control integrado
Limpia armarios y despensas, inspecciona productos entrantes, guarda alimentos secos en recipientes cerrados y protege los textiles sensibles tras su limpieza.
Las trampas de feromonas pueden ayudar a detectar o seguir determinadas especies, pero no sustituyen la eliminación del foco larvario. Los tratamientos deben adaptarse al entorno y a la normativa.